Viaje hacia el Desierto de Judea pasando por la
Posada del Buen Samaritano, viendo Jericó y deteniéndose en
Qumrán, con sus ruinas del antiguo asentamiento esenio próximo a las cuevas en las que se descubrieron los
Rollos del Mar Muerto.
Disfrute de un paseo por la
Reserva de la Naturaleza de Ein Gedi, un oasis bíblico con un manantial y cascadas, donde David se escondió de Saúl.
Por la tarde, tome el teleférico hasta lo alto de
Massada, escenario de la épica rebelión que protagonizaron los rebeldes judíos al final de la Gran Revuelta contra Roma hace casi 2000 años. El nuevo museo del centro de visitantes le mostrará los secretos de la vida cotidiana de los rebeldes, la historia de las excavaciones y cómo ese lugar se convirtió en uno de los símbolos más importantes de Israel.
Finalice el día en el centro de Jerusalén, paseando por la zona peatonal de la calle Ben Yehudat y de Nahalat Shiva; disfrute de este barrio rehabilitado lleno de tiendas, cafés y restaurantes que hacen las delicias de los habitantes de Jerusalén.
Noche en Jerusalén.