Jerusalén: el Monte de los Olivos y el Monte Sión
Monte de los Olivos: magnífico mirador sobre la Ciudad Santa, con numerosas iglesias importantes que señalan lugares bíblicos, como por ejemplo:
Paternoster: donde Jesús enseñó la oración del Padre Nuestro (Lucas, 11:1-4).
La cúpula de la Ascensión: aquí fue donde Jesús ascendió al Cielo (Hechos, 1:11).
Betfagé: lugar donde Jesús comenzó su entrada triunfal a Jerusalén el Domingo de Ramos (Lucas, 19:29).
Dominus Flevit: donde Jesús lloró por Jerusalén (Lucas, 19:41).
El huerto de Getsemaní: con sus antiguos olivos donde Jesús fue detenido (Juan, 18:1-12), junto a la Iglesia de Todas las Naciones, llamada así por las aportaciones que hicieron católicos de todo el mundo. Desde esta iglesia se divisa el Valle de Cedrón (Juan, 18:1), y también se la conoce como Basílica de la Agonía, pues aquí fue donde Jesús sudó sangre con su ferviente oración (Lucas, 22:44).
Monte Sión, que incluye:
San Pedro Gallicantu: con sus hermosos mosaicos y estatuas de bronce, se construyó sobre las ruinas de la casa de Caifás (Mateo, 26:57); también se encuentran en este paraje la cantera donde según la tradición estuvo Jesús y la Escalera Sagrada, que desde hace siglos llega aquí desde el Valle de Cedrón.
El Cenáculo: o la Sala de la Última Cena, construida sobre el lugar donde Jesús y sus discípulos celebraron la primera Eucaristía (Marcos, 14:24).
Abadía de la Dormición: marca el lugar donde se produjo la Dormición de María, desde donde subió al Cielo.
Posibles lugares de celebración de misas: Pater Noster, Dominus Flevit, Iglesia de Todas las Naciones, Abadía de la Dormición, San Pedro Gallicantu y Betfagé.