Gran parte de la historia, la tradición y las costumbres de Safed están vinculadas a la tumba del rabino Pinhas Ben Yair, que se menciona en los relatos de los viajeros desde el siglo XVII.
El rabino Pinhas era el yerno del rabino Shimon bar Yochai, el sabio del siglo II EC (era común), rebelde contra Roma y autor de la obra seminal de la Kabala, el Zohar.
Las peticiones de oración cuelgan en bolsas de plástico de una enorme higuera que crece junto a la tumba, cerca de la entrada principal de la parte nueva del cementerio de Safed.
Dos elementos de la tumba del rabino Pinhas se deben a su fama de persona humilde. En primer lugar, una pequeña placa moderna identifica la tumba; fue el propio rabino Pinhas quien pidió que no se pusiera ninguna inscripción, pues afirmaba que las personas debían quedar “inscritas” en esta vida por sus acciones. En segundo lugar, el rabino Pinhas pidió a sus discípulos que no orasen de pie junto a su tumba. Pero ellos no podían mantenerse alejados de la sepultura de su bienamado maestro. Por ello, en lugar de quedarse quietos de pie, daban siete vueltas a su alrededor, leyendo los Salmos y rezando. Esta tradición se sigue respetando en la tumba.