Enclave histórico lindante con el Desierto de Judea situado a unos 8 km al este de la ciudad de Belén, este palacio fortificado fue construido en una montaña por el rey Herodes y bautizado en su honor. Después de Massada, es la segunda fortaleza más famosa del desierto, cuyo fin era garantizar la seguridad del rey y de su territorio. Esta colina artificial fue utilizada como escondite por los zelotes en la revuelta de Bar Kochba, y posteriormente como monasterio de monjes bizantinos